Las aberraciones en contra del mundo animal no pueden seguir siendo admitidas. Quien posee la cobardia y maldad suficiente para realizar este tipo de acciones deberian morirse de una vez por todas. Si Dios quisiera darnos una prueba verdadera de su existencia, deberia tragarse por completo a casi toda la humanidad, a esta multitud de imbeciles capaces de provocar tanto sufrimiento que somos.
Schopenhauer, afirma: "La vista de cualquier animal me regocija y me ensancha el corazon (...) Por el contrario, la vista de los hombres excita casi siempre en mi una aversion muy señalada, por que con cortas excepciones me ofrecen el espectaculo de las deformidades mas horrorosas y variadas: fealdad fisica, expresion moral de bajas pasiones y de ambicion despreciable, locura y perversidades de todas clases y tamaños; en fin, una corrupcion sordida, fruto de habitos degradantes. Por eso me aparto de ellos y huyo a refugiarme en la naturaleza, feliz de encontrar alli a los "brutos"."
¿Los "brutos"? ¡Cuanto hay por aprender de ellos! Oigan ustedes sabios, cientificos, sacerdotes, politicos, militares y hombres de todo tipo.
Lo que el hombre se realiza a si mismo, cuan merecido lo tenemos. Y aun queda muchisimo mas por sufrir. Pero, la crueldad hacia la naturaleza es la medida de nuestra moralidad, me dijo una vez una solitario viajero del desierto.

La metafisica es la disciplina de los desesperados. Aquellas almas que intentan llenar el vacio con mitos inverosimiles han habitado la Tierra desde los comienzos de la experiencia cultural humana. Los griegos, precursores de esta tradicion de la apatia en Occidente, fueron cuando menos un tanto mas coherentes: sus dioses aun caminaban entre los mortales. Con el advenimiento del Cristianismo todo termino por derrumbarse y la religion paso a ser una nueva herramienta de dominacion que hasta hoy sigue asfixiando a quien se le oponga. Las grandes religiones monoteistas construyeron su dios mas alla del ambito terreno de nuestra existencia: efectiva estrategia para no tener que explicar "demasiado".


Visperas del Aquelarre, es la celebracion de una ceremonia politeista en la que cada hombre-dios es la voluntad de su propia fuerza. Esa antigua idea borgeana de libros que hablan de otros libros o siendo mas explicitos, de escritores que escriben para escritores debe ser echada por tierra. Es hora de acabar con la tirania de la erudiccion. ¡Somos sabios ignorantes! Si nos niegan el conocimiento, lo rechazamos y creamos uno nuevo: sano y energico como un niño recien nacido. Sera necesario unicamente algo de tolerancia, de compasion para comprender que hay otras realidades, otros mundos, diferentes verdades para una misma cosa.